1/9/16

Limpieza

¡Buenas salenas de nuevo, mis estimad@s! Comparto con uds. mi relato para el concurso de mafiosos de El Círculo de Escritores. Para mí fue todo un experimento, así que uds. me dirán su opinión.

¡Que lo disfruten!



Enzo el Calabrés encendió el último cigarrillo que le quedaba. ¿Cuánto más iban a tardar? Lanzó el humo y miró el reloj: habían pasado siete minutos desde que los hijos de Don Carlo ingresaran al bar para buscar al primo Carletto. Para ellos, era mucho tiempo. ¿Estarían hablando? No, imposible. Los mellizos nunca dejaban hablar a nadie que estuviera marcado; mucho menos, a los traidores. 

Enzo dio otra calada al cigarrillo y miró de reojo a Bruno, la Estatua, como lo llamaba él para sus adentros: estaba de pie, al otro lado de la entrada, con la vista al frente y los brazos cruzados sobre el pecho. Imperturbable, el tipo. A Enzo lo estaba poniendo más nervioso de lo normal. O quizás era por el encargo; era la primera vez que el muchacho participaba de una «limpieza», como decía el Don. Mejor dicho, le habían contado que decía. Enzo nunca había visto al viejo. Parecía temer un atentado o algo así, por lo que vivía recluido en su casa y hablaba sólo con los mellizos Nino y Dino, sus hijos, los cuales transmitían sus decisiones y se encargaban de que las órdenes fueran ejecutadas.

Estos dos eran muy jóvenes, casi adolescentes, como el propio Enzo; pero su tamaño y porte frenaba toda intención de desafío o cuestionamiento. El primo Carletto había dicho una vez que jamás los había visto sonreír.

¿Por qué tardaban tanto?

La puerta del bar se abrió de un golpe. El joven dio una última calada y, soltando el cigarrillo, trotó para caminar a la par de la Estatua. Los hijos de Don Carlo, por su parte, iban adelante, escoltando a su primo. 

El auto esperaba a pocos metros. Nino y Dino se subieron atrás, con Carletto en el medio. Bruno se sentó en el lugar del conductor y Enzo, en el del acompañante. Este último no se atrevía a desviar los ojos de la calle; le extrañaba que Carletto pareciera tan calmado. Normalmente, era bastante más conversador. Claro que, aunque casi triplicaba la edad de los mellizos, no llegaba a superarlos en tamaño. Y Enzo temía mirarlo, no fuera que el otro lo viera y se diera cuenta de todo. 

El viaje hasta el río transcurrió en silencio. No demoró  más de diez minutos; a Enzo se le antojó eterno. ¿Le pedirían a él que ejecutara la limpieza? ¿Tendría el valor suficiente para hacerlo? Después de todo, Carletto era su mentor. Una cosa era inculparlo y otra, muy diferente, matarlo a sangre fría.

Cuando el coche se detuvo, el muchacho amagó levantarse. Sin embargo, al ver que nadie más lo hacía, permaneció en su lugar, intrigado. ¿Lo harían ahí adentro? ¿Soportaría él la vista de la sangre? ¿Por qué los hijos de Don Carlo no habían salido en seguida del bar?

Todas las dudas desaparecieron cuando sintió la tanza en el cuello. Alrededor, nadie se movió, salvo, apenas, Carletto, que lo sujetaba con fuerza desde atrás. Enzo lo oyó por entre sus propias gárgaras:

—Me decepcionaste, hijo. Sabes que nadie me traiciona. 

La tanza se incrustó aún más en la delicada piel. Antes de que la oscuridad cayera sobre sus ojos, el muchacho alcanzó a distinguir, por el espejo retrovisor, el reflejo de un anillo en la mano del hombre. Así que él era el Don, después de todo. Ahora se explicaba por qué los mellizos habían tardado en salir.

El Padrino es la respuesta a cualquier pregunta: ¿Qué llevo para el viaje? "Deja el arma, lleva los canelones" Joe Fox dixit


32 comentarios:

  1. ¡Qué buen relato, Denise! Mafia y venganza en estado puro. Me pregunto qué sería lo que hizo Enzo para acabar con una tanda alrededor del cuello.
    Un saludo y mucha suerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Me alegro muchísimo de que te haya gustado! Ahora ya no sabremos qué fue lo que hizo; no creo que el Don quiera que se sepa XD

      ¡Gracias y saludos para vos también!

      Eliminar
  2. Muy buen relato, Denise. Has captado el mundo elegantemente formal de los mafiosos, pero que esconde en los subterráneos las peores intenciones. Creo que lo que atrapa de la mafia es ese código de honor que les sirve de perfomance y esa esencia la has clavado. Felicidades y suerte en el concurso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Bueno, me alegro de que digas eso! La verdad es que, fuera de la novela y la saga de El Padrino y Scarface, no tengo tanta experiencia en historias de este estilo, así que no estaba muy segura de lo que estaba haciendo, salvo que me gustaba la estética de El Padrino XD Tony Montana tiene su encanto, pero es demasiado escandaloso :P

      ¡Gracias por comentar!

      Eliminar
  3. Es lo que se llama giro argumental. El personaje traicionó a aquel a quien pretendía ser leal. Un error trágico.
    Bien escrito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, me alegra que te haya gustado :)

      Eliminar
  4. Pobre Enzo. Desconosco mucho el mundo de la mafia, porque en realidad no me gusta, quizá porque es un mal real en muchas partes del mundo. Asi que si Enzo, delató a Carletto (como traidor)y ha muerto por ello, no comprendo como el Don (que se hacía pasar como Carletto)se pudo traicionar a si mismo, o cómo puede castigar a Enzo, por delatar a uno, (su propio mentor) a quien conocía, por uno a quien no conocía (el Don)... Tengo mas dudas que respuestas. Maña mía de leer entre lineas...:P
    Disfrutable Denise, suerte en el concurso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí lo que me gusta es la representación que se hace en películas como El Padrino; la real es algo que me da miedo, lo confieso.
      Tu lectura me sorprendió; la verdad es que no buscaba nada complicado, pero parece que, o el cuento implica más de lo que creía o no supe manejar bien las elipsis. La idea general era que Enzo había hecho un negocio que no le correspondía y que había culpado a Carletto por eso, sin saber que se trataba del propio Don :/ Por eso siempre es interesante saber cómo leen los demás ;)

      ¡Gracias por comentar!

      Eliminar
  5. Qué giro inesperado. Una verdadera muestra de que la mafia no perdona.
    Excelente tu relato.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Mirna, me alegro mucho de que te haya gustado!

      Eliminar
  6. Me ha gustado mucho el estilo junto con la fluidez del contenido, que beneficia el interés por conocer el desenlace final, aunque se intuye por el conocimiento de esas normas o códigos de honor que rodean a la mafia y que acaban cumpliendo sin escrúpulo de ninguna clase.
    Te felicito, Denise, por lograr un cuento ameno y con todos los ingredientes mafiosos.
    Un abrazo y mucha suerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tu comentario, Estrella, el estilo es una de las cosas que más me interesan, aunque no experimenté demasiado esta vez.
      ¡Un abrazo para vos también!

      Eliminar
  7. Un relato con los elementos mafiosos que siempre nos muestran los libros o el cine, ese código peculiar entre los mafiosos, donde nadie puede estar del todo seguro.

    Creo Denise que te ha quedado un relato muy bien ambientado y con unos personajes muy creíbles y muy del estilo de El Padrino.

    Suerte en el concurso.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra mucho que te haya gustado, la ambientación era una de las cosas que más me interesaba lograr en este cuento :D

      Saludos para vos también!

      Eliminar
  8. Me ha gustado mucho el relato, intrigante y con un desenlace totalmente inesperado. El traidor es quien no te esperas. Muy bueno.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro muchísimo de que lo hayas disfrutado; en cuanto al desenlace... bueno, era la intención que fuera inesperado, aunque me temía que para más de uno iba a resultar predecible XD Sé que a mí me lo hubiera parecido :P

      ¡Gracias por comentar!

      Eliminar
  9. Saludos Denise, muy bueno tu relato, se lee con mucho interés y el final es muy bueno. Éxitos y bendiciones!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Mery, éxitos y bendiciones para vos también! :D

      Eliminar
  10. Me encantó el final, y de hecho está escrito tan elegantemente que no desentona con el desarrollo de la historia, pues no me lo veia venir. ¡saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, ¡me alegro de que te haya gustado! Viniendo de un escritor como vos, es un honor para mí :)

      ¡Saludos!

      Eliminar
  11. ¡Genial Denise! Un despliegue narrativo muy inteligente. Hasta el final mantienes la tensión para darle el justo giro inesperado cuando menos se lo espera el lector.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Francisco! :D

      Eliminar
  12. ¡Ay Denise!. No se si he llegado a tiempo para comentar. Es un relato maravilloso el que encuentro aquí, escrito con una narrativa impecable. Me has atrapado con el ritmo sereno que le impones al texto, un argumento firme y una trama bien enlazada, con el condimento típico de los comportamientos mafiosos. Excelente relato Denise. ¡Te deseo muchísima suerte!.
    Ariel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te agradezco de corazón, R. Ariel :)

      Y por cierto, nunca es tarde para dejar un comentario jejeje

      Eliminar
  13. Hola Denise.
    Me ha gustado mucho este corto relato de estilo mafioso, que has sabido ambientar muy bien en unas cuantas líneas. Eso es lo que tiene el mucho del hampa, que no te puedes fiar ni de tu propia sombra. Muy osado en protagonista, al que describes joven y algo inexperto. Tal vez por eso le ha pasado lo que le ha pasado.
    De todas formas, tengo una curiosidad. ¿Has preparado este relato para algún concurso? ¿Ya ha salido el fallo o aún estás esperando?
    Quiero agradecerte desde aquí que me hayas mandado la copia de tu libro. Seguro que disfrutaré enormemente con su lectura.
    Te deseo mucha suerte en todos tus proyectos. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra mucho que te haya gustado, Eärendil, sabés que te admiro y que tu opinión es importantísima para mí.

      El relato lo escribí para el desafío de El Círculo de Escritores, cuyo fallo todavía está pendiente. Cada cierto tiempo organizan concursos con temas diversos, y supongo que puede participar el que quiera. Te dejo el enlace acá por si te interesa pasarte por su blog:

      http://elcirculodeescritores.blogspot.com.ar/

      Muchas gracias por tus buenos deseos, y yo te deseo mucho éxito en tus proyectos también :DDD

      Eliminar
  14. Muy buen giro, Denise.
    Bien logrado el ambiente en tu relato.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  15. "Deja el arma, lleva los canelones" jajaja. Ay, siempre es un gusto pasar por acá. Pobre Enzo, al final. No tuve oportunidad de leer El padrino, pero sí El último Don, y es de mis libros favoritos. Lo tengo como pendiente. Algún día será. Muy bueno el relato (y no he podido sentarme con mi premio hasta ahora, pero en estos días seguro me pongo).
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Yo también leí El última Don! Me gustó, pero El Padrino me gustó más. La frase de los canelones es genial, es verdad, aunque no recuerdo exactamente en qué parte la dicen XDDD

      Espero que disfrutes tu premio :D La publicación está estancada por cuestiones de fuerza mayor, pero estoy trabajando en eso.

      ¡Besos!

      Eliminar
  16. Buenas Denise, llego directo desde el blog de Luciano.
    Buen relato. Creo que tiene la tensión de las historias de gángsters. Por momentos me hiciste recordar una escena de la película Miller´s Crossing de los hermanos Cohen, pero con un desenlace diferente.
    En tu caso la sorpresa del final pasa por otro lado.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola! Me alegra que te haya gustado :)

      No conozco la película, aunque vi varias de los Cohen; voy a buscarla ;) Sí, el final es un intento fallido de cosa a la Borges. Pero los experimentos siempre son ganancia porque, al menos, se aprende algo XD

      ¡Saludos y gracias por comentar!

      Eliminar

No seas tímid@, comentate algo!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...