30/8/16

Ganadoras del concurso II :D



¡Buenas de nuevo! Termino con la edición especial del concursillo este con el segundo cuento ganador, de mi colega Mendiel. Una maestra en eso de crear escenas grotescas y sorprendentes, y con un sentido del humor un poco retorcido XD Si les gusta su estilo, pueden pasarse por su blog, Pies fríos en la espalda.


Avon llama

—¡Avon llama! –canturreé con la más melodiosa voz tocando la puerta de la linda casa rosada de la calle donde vivía. 

La mujer de ruleros y camisón de dormir me abrió con ojos soñolientos que le hacía ver más arrugada aún su cara de setentona. 

De mala gana me respondió, pero yo, insistente, entré por la puerta de ladito y me acomodé en el sillón arreglando mis muestras y cosas sobre la mesa de su salita desordenada.

—¡Hermosa casa! –le dije con la boca chueca, que denotaba mi mentira. La mujer se sentó a mi lado, resignada a mi discurso de ventas.

Le mostraba entusiasmada los lipsticks, las sombras de ojos, las cremas y perfumes que le ayudarían a mejorar su apariencia. Ella, cada vez más aburrida, bostezaba y miraba al techo, al piso o a alguno de sus gatos que revoloteaban por ahí.

Seguía yo probando las cremas en sus manchadas manos y su rostro marchito, exponiendo mi discurso que me había aprendido vehementemente para vender mis productos.

La vieja se levantó sin siquiera disculparse y fue a la cocina a servirse un sucio café. Al pasar junto a mí, empujó la mesa echando al piso mis muestras de perfumes, que se derramaron en el piso.

¡Ni una disculpa, ni una expresión de sorpresa! ¡Nada! ¡Completa ignorancia e irrespeto a mi noble labor!

La seguí a la cocina, olorosa ahora a cosméticos por mis perfumes rotos. Me paré tras ella con mi mirada fija en su nuca y volteó sorprendida. 

—¡Oh! ¡Disculpa! –me dijo, hipócrita, con una sonrisita burlona en su rostro–. La verdad, no me interesan tus productos; yo compro Clinique.

No pasó ni un minuto para doblar hacia atrás mi pierna, rematada en un lindo zapato acharolado, el cual me saqué y, clavando el tacón en su sien, sentí el calor del café mojando mi pie desnudo.

 
"Más te vale que no me hagas laburar al cuete. ¡Gracias por tu compra!"

 
Imagen facilitada por la autora

10 comentarios:

  1. Gracias Denise por el premio y publicar mi relatito. Besaso!!

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    1. Ya lo dije varias veces, pero no me canso: gracias a vos por participar! :D

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  2. ¡Menuda guerra de egos! El clásico "Avon llama a tu puerta" ha servido al menos para elaborar este divertido relato. ¡Saludos!

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    1. Jaja, sí, por eso digo que hay que ser educado porque nunca sabemos con qué clase de loco nos vamos a encontrar :P

      Saludos para vos y gracias por comentar!

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  3. Me parece que fue hecho con todo atención el que cayeran los cosmeticos de esa marca.
    Bien escrito.

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  4. Enhorabuena, Mendiel.
    Merecido premio el tuyo. Vaya, vaya con la señorita de zapatos brillantes...
    De ahora en adelante me fijaré más en el calzado antes de rechazar a nadie, je, je. ☻
    Saludos a todos

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    1. ¡Saludos para vos también, gracias por comentar!

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  5. Me uno a las felicitaciones para su autora Mendiel y me pregunto: ¿Cómo le puede abrir la puerta a "Avon" cuando alguien se mantienes fiel a "Clinique"?... ¡Claro, luego pasa lo que tiene pasar! :D

    ¡Abrazos para cada una! ;)

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    1. Jajaja, seguro que estaba aburrida y tenía ganas de fastidiar a alguien, pero como dicen, "karma is a bitch" y obtuvo lo que se merecía (bueno, hasta cierto punto) :P

      ¡Gracias por comentar!

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